viernes, 29 de noviembre de 2013

Velocidad Lectora

VELOCIDAD LECTORA


1. Importancia de la lectura
LEER es una de las funciones más elevadas del cerebro humano. Es además una de las funciones más importantes de la vida, dado que prácticamente todo aprendizaje se basa en la habilidad para leer.
Leer bien ha sido y será siempre garantía de éxito en los estudios y en la vida. La lectura eficaz es la plataforma imprescindible en la que se apoya el éxito de las personas y una excelente vacuna contra el aburrimiento.
 2. Animación a la lectura
En este tiempo en el que parece predominar el mundo de los móviles y los ordenadores y disminuir la presencia de los libros, lo cierto es que casi todo el conocimiento que se adquiere se hace gracias a la lectura. Imágenes fijas o en movimiento pueden ser su complemento. Pero quien estudia se sirve sobre todo de la lectura y sin embargo ésta no alcanza su justa relevancia: formar y entrenar para leer correctamente no suele ir más allá de la infancia. Y hacerlo, dominar las habilidades que precisa la lectura, es imprescindible para todo aquel que esté estudiando o se disponga a ello. Ese dominio es el resultado de un largo proceso de aprendizaje iniciado en la escuela y al que ha de seguir una práctica sistemática, una gran dedicación y una formación continuada que tal vez no acaba jamás, ya que leer (como hemos escrito al inicio) es una de las funciones más elevadas de nuestro cerebro.
Leer mal implica problemas para retener lo que se lee, elaborarlo y comprenderlo, además de la pérdida de tiempo y la fatiga debidas al esfuerzo realizado.
Leer bien supone ventajas como son la autonomía, el enriquecimiento personal, la comunicación, la facilidad para aprender, la mejora del rendimiento intelectual y académico... Autonomía, porque nos aporta ideas nuevas, conocimientos y argumentos, estimula el razonamiento y la imaginación, nos proporciona elementos de juicio y evaluación, fomenta el sentido crítico, favorece la adecuada toma de decisiones y potencia la creatividad personal, todo lo cual nos hace más libres en nuestros pensamientos y en nuestros actos. Enriquecimiento personal y comunicación, ya que ganamos en vocabulario, aprendemos a utilizar nuestra lengua con corrección y a conocer mejor nuestro idioma, nos dota de más recursos lo que acrecienta nuestras posibilidades expresivas facilitando que contemos con mayor precisión y claridad lo que queramos transmitir, por escrito o de palabra, y nos ayuda a entender los textos o las conversaciones ajenos. Facilidad para aprender: quien lee tiene a su alcance la posibilidad de instruirse sobre cualquier tema, ya que casi la totalidad de los conocimientos humanos está en los libros. Éstos son fáciles de usar, se puede recurrir a ellos en todo momento, consultar lo que nos interese una y otra vez, seguir el ritmo que necesitemos. No olvidemos que es una actividad intelectual autónoma: ritmo, elección, objetivos los decidimos nosotros. Aprender, entretenerse, fantasear, relajarse son opciones según el momento y la necesidad. Mejora nuestro rendimiento intelectual porque nos forma, nos instruye y nos hace más cultos, y el académico al proporcionarnos las bases para que el estudio sea una actividad entretenida y gratificante.
Aprovechar plenamente la lectura precisa entrenamiento sobre todo en lo que se refiere a la velocidad y a la precisión. ¿Cómo lograremos leer mejor?
3. Velocidad lectora
En definición del Diccionario ELE del Centro Virtual Cervantes, “la velocidad lectora se refiere a la cantidad de palabras que una persona consigue leer por minuto durante una lectura natural, es decir, en silencio y con la intención de comprender el contenido de un texto.”
“Los buenos lectores ejecutan lo que se suele denominar fijaciones oculares amplias, es decir que en cada fijación captan con claridad cuatro o cinco letras y alguna palabra y deducen las otras palabras y partes de las frases. Su cerebro reconoce y capta palabras aunque no las lean literalmente. En definitiva, se trata de conseguir que el ojo capte en una sola fijación el mayor número posible de palabras.”
“La velocidad a la que una persona puede leer depende de varios factores, tales como sus propias habilidades de lectura, el género del texto y su grado de dificultad, el objetivo con que va a leer y el nivel de comprensión requerido.”
“Practicar técnicas y aprender estrategias para acelerar la velocidad lectora forma una parte importante de los objetivos de la enseñanza de la comprensión lectora...”
“La explotación y el desarrollo de técnicas de lectura en el aula tiene una doble justificación: por un lado, se apoya en razones relacionadas con el aprendizaje de la lengua (...), ya que la lectura aumenta en general el dominio de la lengua y, por otro lado, en las necesidades de los aprendientes, pues la lectura se revela hoy como una habilidad necesaria, imprescindible para desenvolverse de manera efectiva en la vida cotidiana.”
“Además se ha demostrado que los aprendientes que leen muy despacio se desalientan fácilmente, abandonan la lectura y se distraen cuando encuentran palabras extrañas o desconocidas y no consiguen captar la idea general de un párrafo (Grellet, 1981). Así pues, leer con excesiva lentitud dificulta la comprensión...”
“Las técnicas y estrategias específicas para conseguir una lectura rápida son útiles e imprescindibles, siempre que se tenga en cuenta el objetivo de la lectura en general y ese, básicamente, es la comprensión.”
“Para conseguir una lectura veloz y eficaz se recomienda la lectura extensiva fuera del aula y la enseñanza de estrategias específicas de lectura dentro del aula como, entre otras (...): leer en cada fijación ocular grupos de palabras, es decir captar con claridad unas letras y palabras y deducir las demás.”
Ejemplo





Consejito.

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